Equinocticias

Nuevas imágenes de las colecciones Papiros, Indaga y Paraninfo

La Editorial Equinoccio decidió hacer varios cambios en la imagen de algunas de sus colecciones, los cuales se iniciaron hace aproximadamente un año con la publicación de cinco títulos de la Colección Papiros: Antiguas postales del fin del mundo, de P. E. Rodríguez, ganador del II Premio Equinoccio de Poesía Eugenio Montejo 2013; los volúmenes de cuentos El infierno era como Platón decía, de Mariano Nava Contreras, y Trampa-jaula, de Liliana Lara, ganador de mención en el I Premio Equinoccio de Cuento Oswaldo Trejo 2012; así como también Nube de polvo, de Krina Ber, primera novela de la autora, y los Cuentos completos de David Alizo, obra recogida en la serie Recorridos que incluye tres cuentos inéditos.



Colección Papiros

Se estableció el negro brillante como base para todas las series, las cuales se distinguen entre sí por el color de la orla que caracteriza a toda la colección. El violeta corresponde a la Serie Poesía, azul en la Serie Narrativa, verde en la Serie Recorridos y amarillo tostado en la Serie Ensayo. Para hacer contraste con el negro se conservaron las letras en blanco y se escogió el papel blanco puro para el interior. Los formatos se mantuvieron, así como el símbolo del papiro que identifica a todos los libros.



Colección Indaga 

Para las publicaciones digitales en esta colección hemos seleccionado como imagen central un fragmento de la plancha número 7 de las 16 que integran la segunda edición de los grabados Le carceri d’invenzione (1761) de Giovanni Battista Piranesi (1720-1778). El carácter de boceto del grabado lo hemos reforzado con una intervención plástica que vuelve menos nítidos los trazos del original para insistir en una visión más inconclusa de su tema. Las construcciones imaginarias nos muestran diversas escaleras de ascensos y descensos, que siguen diferentes direcciones o con destinos incógnitos; con algunos tramos de recorridos que se interrumpen, o que intentan salvar espacios, insinuando una eventual conexión o quizás distancias entre distintas rampas; con trayectos que se atraviesan acaso de modo imprevisto, y con extrañas y envolventes curvas de caracol sin visión del techo o del suelo, en apariencia un tanto laberíntica. Ahora bien, el nombre de la colección es Indaga, que obviamente viene del verbo indagar, cuyo significado es “intentar averiguar algo discurriendo o con preguntas” (Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española), en otras palabras, investigar y buscar conocer la realidad en el continuo interrogarse sobre ella, e incluso también acerca de las formas mismas de aproximación para descubrir y comprender los aspectos de esa realidad. Más allá del tipo de publicación que constituyen los libros de la colección Indaga, la imagen de la portada genérica nos prepara y nos invita para estar expectantes sobre el carácter de la actividad cuyos resultados se registran en los volúmenes. Múltiples y variadas investigaciones que son fruto de la actividad universitaria pueden mostrarse a su vez en diversidad plural de perspectivas dirigidas a los fenómenos de la realidad y también sobre las formas de indagación que buscan entender estas manifestaciones. En un mismo espacio pueden construirse, compartirse y confluir puntos de vista diferentes, aun posiciones contrarias en orden y sentido, que incluso nos pueden parecer sorprendentes según un modo acostumbrado de ver las cosas. Hay también la advertencia amena en la imagen que lo múltiple y lo diverso en los recorridos del indagar intelectual no están exentos de los límites que revelan su condición incompleta como proposición de bosquejo que pide continuamente afinarse. Ello se completa con la atención sobre la inevitable presencia de cada autor que se refleja en la perspectiva de su actividad investigativa. Toda esa rica complejidad de la investigación en la universidad como construcción de multiplicidad de caminos es posible acogerla en los volúmenes y las páginas de la colección Indaga.
A la imagen que nos habla sobre las variaciones del indagar en la portada enmarcada en negro, se ha añadido un color que se asocia al área o a las áreas de investigación que toca cada libro. Así, hemos seleccionado por el momento los tonos en torno al amarillo para las áreas de literatura y en verde para las indagaciones sobre ciencias sociales y políticas.



Colección Paraninfo
Nuestra colección especialmente destinada a los libros de texto de asignaturas que se imparten en instituciones universitarias tendrá como imagen central en su nueva portada la obra El túnel del tiempo (2014) de la artista plástica venezolana Tatiana Mantilla. La autora de la pieza original –obra pictórica realizada en acrílico sobre lona laminada en mdf (130 X 130 cm)– otorgó generosamente el permiso a la Editorial Equinoccio para su utilización, y de esta forma aparece como la sugestiva e interesante imagen de la Colección Paraninfo en los volúmenes de publicación digital. La variada y múltiple geometría cromática de El túnel del tiempo parece evocar un sentido de movimiento luminoso que invita a adentrarnos con la mirada en una fascinante exploración lúdica de perspectivas y fragmentos de colores. Análogamente, ¿no son la indagación y los juegos de relaciones, que potencian conceptos y suscitan perspectivas, acciones típicas del estudio que se hace con gusto y profundidad en el proceso de enseñanza-aprendizaje universitario? Cada libro de texto ofrece así esta imagen sugerente, que se enmarca a la vez en una combinación de dos colores afines que son seleccionados de la misma paleta cromática de la obra, los cuales permiten identificar cada volumen de acuerdo al área de conocimiento de su temática.