Narrativa

El minicuento es corno un polivitamínico, una píldora fulminante capaz de originar una hecatombe cognoscitiva. Es un género que explota al máximo la política del saqueo: toma de aquí, sugiere de allá, recicla de más allá. Por eso exige del lector complicidad y conocimiento compartido. No es que siempre sea nuevo lo que plantee, es que el autor ha encontrado la forma de decirlo de otro modo para lograr la seducción. Y no es simplemente porque sea breve (hay mucha brevedad intrascendente), es porque el minicuento logra la contundencia con el solo efecto de una ráfaga. Bien que lo hace ver Violeta Rojo, quien ha dedicado muchos años a su estudio: todos los caminos de la literatura, independientemente de la condición genérica, el estilo y la retórica, conducen al minicuento. Quien se acerque a este manual-compilación (a la vez propuesta teórica y antología hispanoamericana) no sólo podrá disfrutar de las delicias de esta forma narrativa difícil, portentosa y definitiva, sino que encontrará además las claves maestras para comprenderla.
Luis Barrera Linares