Recorridos

Los diarios literarios de Oliveros representan otra manera de autobiografiarse. Hacerlo a través de las lecturas y traduciendo imágenes y experiencias con rigor sostenido a lo largo de los años es uno de los logros más evidentes de esta serie, justamente titulada Sin parar un punto. Una sabia mezcla de placer y desasosiego recorre el texto, donde chocan sin cesar las preguntas fundamentales del hombre con sus aspectos más cotidianos y primitivos. La gran literatura termina siendo la excusa perfecta para recordar el caos interno. Lo que pregona es también válido para el privilegiado lector de estas páginas, que asiste al debate constante de quien quiere enseñar pero a la vez se descubre. Esta edición recoge buena parte de los diarios escritos a partir de 2004. Se iniciaron como elemental válvula de escape en 1995, aclarando siempre que se trataba de diarios literarios. Pero están contaminados, en el mejor sentido de la palabra, por ensayos, relatos, traducciones, poemas y hasta el fragmento de una novela, a la manera de un laboratorio narrativo. Al final, el beneficio es doble: paseamos por la mejor literatura y de lo cotidiano, de la mano de un maestro de la palabra.

Andrés Boersner