Colección Papiros

Con singular maestría, esta novela experimental rescata el compromiso con el país a través de una saga familiar, la de una familia trujillana que transita como la nación el paso de lo rural a lo urbano. La historia familiar se transmite por una genealogía de mujeres firmes y rebeldes, desde la bisabuela que fue la primera divorciada del país hasta la protagonista, quien escribe una novela dentro de la novela. Cada una de ellas parece contener a las anteriores como las matriuskas rusas; de hecho la novela tiene también estructura de matriuska: unos textos contienen a otros. Por otro lado, la novela es un diálogo entre el arte de la fotografía y la literatura, ambos productores de imágenes. El juego con la materia del lenguaje y el dolor de las pérdidas del país se conjugan en una obra compleja que reta al lector inteligente.

Luz Marina Rivas

Versión definitiva, revisada y definida por su autora como metanovela, ya que incluye y contrasta con una “novela-bonsai”, esta obra ganó en 1984 el Premio único de la Bienal José Rafael Pocaterra, fue publicada por primera vez en 1990 y despuntó como finalista del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos en 1991.