Narrativa

Miguel Gomes es, sin duda, no solo el más importante cuentista venezolano de su generación (la de los nacidos en los años sesenta), sino también uno de los primeros de las últimas tres décadas. Por su complejidad, por su manejo técnico, por la comprensión del arte narrativo, por sus lecturas y por su lenguaje, la cuentística de Gomes es una especie única, incomparable con la de sus contemporáneos, pues se eleva a unas dimensiones y aspira a una universalidad poco frecuente entre nosotros. Si a ello sumamos sus obsesiones temáticas –el desarraigo, la extraterritorialidad, la suerte de latinoamericanos viviendo mundos que no son propios, el cruce de lenguas y las múltiples facetas del erotismo– tendremos un retrato de la venezolanidad cosmopolita en vías de extinción: la última aspiración a creernos ciudadanos del mundo. El nivel de su cuentística crece con cada libro y lo ubica en un selecto grupo de autores latinoamericanos que, contra viento y marea, rinde tributo a ese género proteico llamado cuento sin complejos ni minusvalías. La fuerza y consistencia de su obra es tal, su compromiso literario tan alto, que ya descuella por sobre el horizonte de sus coetáneos y lo acerca a categorías más cercanas a la reinvención del género.
Antonio López Ortega